¿Cuál es el tamaño ideal de un artículo para posicionar mi blog?

¿Cuál es el tamaño ideal de un artículo para posicionar mi blog?

Entonces: ¿la extensión de un post importa? ¿Qué tan largo debe ser un artículo de Blog? De seguro es una pregunta frecuente entre los productores de contenidos, que quisieran hacerle a Google, pues luego de realizar un esmerado trabajo de preparación de materiales para redactar un contenido y que no logre los resultados que esperamos es frustrante.

Hola, mi nombre es Tiago Tymniak, soy un miembro de la tripulación de liveSEO, apasionado por la creación de contenidos y, al igual que tú, muchas veces me he encontrado inmerso en esa cuestión: ¿cuál será el tamaño ideal de los artículos clasificables?. Y luego de una afanosa investigación, he conseguido algunos insights interesantes que me gustaría compartirte. ¡Quédate hasta el final, pues también tengo muchos consejos para tu contenido!

Después de todo, ¿el número de palabras es un criterio de clasificación?

Google tiene una enorme lista de criterios de clasificación, que tienen diferente peso según la ocasión y, aunque no puedo decir con certeza que el número de palabras sea fundamental para clasificar mejor, sí puedo garantizarte una cosa: los contenidos muy cortos no contribuyen al posicionamiento de tu página.

Por diferentes razones, los llamados “thin contents” – contenidos demasiados breves – ciertamente harían que Page y Brin, los mentores del todopoderoso buscador, torcieran la boca.

Esto, porque la filosofía central de Google es optimizar la experiencia del usuario, con contenido auténtico y productivo que resuelva los problemas que llevan al usuario a buscar en Google.

Y seamos sinceros: un contenido demasiado corto no es, ni sería capaz de llevar a cabo todo el proceso de inmersión del lector; de discutir sobre las circunstancias de aquel problema, las causas y ofrecerle alternativas satisfactorias, ¿verdad?

Además, los thin contents pueden ser textos robotizados o plagiados de otros idiomas con malas traducciones.

Además, el robot de Google necesita material para analizar la calidad del contenido: cuanto más material, más completo será el análisis, más criterios podrá satisfacer, más posibilidades de posicionamiento tendrá.

Y, antes de pasar a la siguiente discusión, vamos a anticiparnos a la pregunta sobre ¿cuál es la longitud mínima de un texto?: 300. Evita los contenidos de menos de 300 palabras. Algo me dice que si tu tema es bueno, seguro que tienes ideas para ir mucho más allá.

Cómo utilizar el número de palabras a tu favor

No te desilusiones aún, y sobre todo, no pienses que: “como no es un criterio de clasificación, no voy a perder el tiempo escribiendo largos contenidos” – ¡Alto ahí, querido astronauta!

Mi interés es darte una visión más amplia sobre el volumen de texto dentro de la calidad y el posicionamiento de tu contenido. El primer paso es no preocuparse mucho por el recuento de palabras ni imaginar al rastreador de Google como un gran burócrata. Te invito a pensar en el volumen de palabras no como una obligación, sino como una oportunidad.

Entonces: ¿Qué es lo que le importa a Google, en general? Simple: una buena experiencia de usuario. Y eso, en términos de contenido, se consigue a través de diferentes aciertos: utilizar buenas palabras clave y explorar bien el campo semántico, llegando a más palabras clave de cola larga relacionadas con ese tema.

Cuanto más largo sea tu texto, más oportunidades le das al buscador de entender en profundidad de qué trata tu contenido y, con ello, consigues una serie de beneficios considerables:

Features Snippets

El famoso “resultado cero” es el que todos queremos alcanzar y para llegar a aquel Olimpo de tu palabra clave, requieres de un contenido bien estructurado y detallado que sea tan atractivo y explicativo que incluso una inteligencia artificial pueda encontrar lo que busca.

Diversificación de palabras clave

Si tu blog tiene un tema central, seguramente acabarás utilizando palabras clave y términos similares, y este tipo de práctica puede acabar provocando la temida canibalización de palabras clave.

Pero, ¡no temas! Hay formas de eludir este problema de forma muy productiva: utilizando estrategias como el topic clusters y el skyscraper, los cuales te explicamos a continuación.

  • La idea es: ¿qué tal si, en lugar de crear un solo contenido sobre un determinado tema, produces una cadena de contenidos que se relacionen fuertemente entre sí?

Digamos que tu blog trata de maquillaje, y quieres crear una guía sobre los diferentes productos esenciales qué se necesitan para crear diferentes tipos de maquillaje. Pero cuando llega el momento de hablar de las sombras de ojos, por ejemplo, ya cuentas con otros contenidos más profundos sobre el tema dentro de tu blog. ¿Qué hacer? No hay problema. Es el momento en el que el link juice a veces aparece en tu contenido.

Escaneabilidad

Cuando creas enlaces internos entre tus artículos de blog, es como si ataras un tema a otro, diciendo “Oye, Google, ¿ves cómo se relacionan estos temas? Este es uno de los temas de mi blog, ¿qué tal si consideras añadirme a la lista de contenidos en esa área?”.

Y el direccionamiento de los enlaces ayuda a crear una especie de jerarquía, mostrando qué contenido es el “más fuerte” y el “principal”, le das un camino para entenderte cada vez mejor y con más detalle.

Posts Pilares y satélites

Dentro de tu estructura jerárquica, creas un camino para tus lectores. Podemos decir que el post- pilar es la columna vertebral, el índice de un libro.

Este post concentrará la mayor parte de las palabras clave relacionadas con el tema, presentando de forma más general cada elemento de nuestro hipotético post sobre artículos esenciales para el maquillaje. Ahora bien, hay muchos, y cada elemento constituiría un contenido por sí mismo.

A este contenido más particular lo llamamos post satélite, porque “orbita” alrededor de un contenido central, con más peso y generalidad, que es el post pilar. Se enlazará dentro del post del pilar junto con otros posts particulares, volviendo a nuestro blog de maquillaje, los post satélites tratarán de lápiz de labios, rubor y similares. Este sistema de artículos más pequeños crean un círculo virtuoso: uno refuerza al otro.

Este fortalecimiento crea una navegación bien estructurada y sugestiva que puede hacer que el usuario vaya más allá dentro del contenido relacionado. Ese es el camino de una buena conversión on line.

Llegados a este punto, merece la pena discutir objetivamente el tamaño ideal de un artículo: un post pilar o central. Justamente porque abordan más material y serán los ganchos perfectos hacia los posts satélite, por ello, acaban teniendo más palabras, por necesidad.

¿Cuántas palabras, aproximadamente? Mientras más diversidad, más futuras oportunidades. 2.000, 3.000. Lo más importante es que tu post de pilar tenga consistencia y responda a todas las preguntas pertinentes sobre la palabra clave en cuestión.

¿Y sobre los posts satélite? Cuanto más específico, más oportunidades de abordar diferentes perspectivas de un tema concreto. Por ejemplo, tu post satélite sobre la sombra de ojos podría abordar un determinado contenido, sobre preguntas específicas o usos, desde “qué tipo de sombra de ojos usar para las fiestas”, hasta relacionar otros posts y materiales, como “cuáles son las mejores brochas para aplicar la sombra de ojos”.

Tu post satélite tiene que tener lo necesario para que no sea vago, ambiguo y difícil de descifrar por Google, pero tampoco largo y aburrido. Un equilibrio entre 700 y 1.100 palabras, puedes hacer una buena introducción, contextualizar el problema, discutir soluciones, presentar alternativas, hacer una conclusión y una buena llamada de acción para tus lectores.

Si quieres saber más sobre el tema, tenemos un artículo, esperándote: ¿Qué son los Topic Clusters? Organiza como un experto SEO, conoce la estrategia y su impacto en el SEO.

Posts “skycrapers” rascacielos

Para ejemplificar este caso, supongamos que vas a doblar la apuesta, pues tienes un “as bajo la manga” una pieza de contenido muy importante para atraer clientes potenciales dentro de tu blog, que tiene una palabra clave de cola larga, pero con alto volumen de búsqueda. Debes de trabajarlo con dedicación, tanto con tus posts pilares como con tus posts satélites, distribuyendo autoridad y calidad a todo el contenido.

¿Y Cuál sería la medida para un post rascacielos (skycraper)? Pues bien, ahora nos toca hacer un cálculo diferente: imagina que, al consultar el volumen de búsquedas encuentras un nivel de dificultad alto, que hay que trabajar no sólo con backlinks (ya hemos hablado aquí: utopía de los backlinks, esta discusión cambiará tu percepción sobre el tema), sino sobre todo con calidad y consistencia.

Hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea la dificultad, mayor será la necesidad de oportunidades para expandir, diversificar, ampliar el campo semántico, añadir imágenes, enlaces y similares, y todo ello dependerá del espacio dentro del texto.

Por lo tanto, cuanto mayor sea la dificultad, proporcionalmente mayor será el volumen recomendado.

Disminuir la tasa de rechazo o rebote

Cuando un texto promete y no cumple, el usuario se frustra, abandona tu página y difícilmente vuelve a ella.

Con un texto más grande, hay más oportunidades de ofrecer diferentes soluciones, y más posibilidades de que una de ellas genere más clics y, por tanto, una conversión. Y Google vigila estos movimientos: la tasa de rechazo penaliza el rendimiento o performance de tu contenido. Si vas a prometer, asegúrate de cumplir.

Un texto con buen volumen, bien estructurado y cautivador, además de reducir la tasa de rebote, aumenta el tiempo de sesión, que es otro parámetro importante para el buscador.

TL;DR: ¡cuidado con los textos largos!

El Internet es ágil, dinámico y con tanto contenido de audio y vídeo envolvente, que puede parecer que el texto pasa a segunda categoría, pero créeme: el texto es relevante.

Es el texto quien crea la mayor intimidad, el que genera mayor peso con el usuario. Esos textos laaargos (casi como testamentos) en las redes sociales son los que despiertan esa pereza ¿verdad? Entonces, nosotros concluimos que la principal razón por la que nos molesta un texto muy largo es porque no fue solicitado, lo que desencadena el famoso TL;DR – Too long; Didn’t Read o en un buen español: no lo leí, ni lo leeré.

Ahora piensa en lo contrario, cuando una persona busca algo en Google, lo que realmente está pidiendo es uan respuesta de calidad :cuanta más variedad y calidad de contenido, más potencialmente interesante será tu contenido, más alentador podrá ser a la hora de despejar esa insistente duda o comprometer al lector con un tema concreto.

“Ah, pero nadie se merece un texto largo, ¿verdad? Lo más importante es ofrecer calidad. Como he dicho antes: lo importante no es el volumen del texto en sí. No tiene sentido “llenarse la boca de palabras”, por mucho que pueda funcionarte durante una o dos semanas, en ocasiones tu contenido acabará perdiendo relevancia a medida que surjan contenidos más objetivos y cautivadores.

  • Para tener éxito incluso con textos muy extensos, que al principio pueden parecer intimidantes o incluso aburridos, es importante preguntarse:

¿Es mi texto “esquematizable”?

Nuestro cerebro es increíble. Podemos descifrar una cantidad considerable de material rápidamente, y la estructura o esquema es clave para ello.

Volviendo a mis interminables “clases de Lingüística I” en la universidad, quiero recuperar aquí unos términos claves: Skimming o Scanning (técnicas de lectura). Términos que tienen todo que ver con el SEO, aunque hayan nacido mucho antes que el propio Internet.

El skimming es un proceso de lectura para comprender superficialmente un concepto. Mientras que el Scanning es un método de lectura usada para buscar información específica. Y ambas forman parte de nuestra capacidad de esquematizar un contenido a través de su disposición. Nosotros, que hablamos una lengua derivada del latín, utilizamos un alfabeto como tal, escribimos de izquierda a derecha, de arriba a abajo, utilizamos comas, puntos y aparte y, además, separamos párrafos, creamos títulos, subtítulos, utilizamos imágenes, paginamos.

Todo esto crea una “interfaz” mental que esquematiza la forma en que analizamos algo cuando queremos encontrar información. Nadie lee todo de cabo a rabo sin tener antes la “sensación” de que el material parece estar relacionado con sus dudas y le da una “buena ojeada a vuelo de pájaro”.

En Internet, esto adquiere una proporción aún más interesante: además de todo lo que he mencionado, también tenemos plugins, banners, encabezados (headers), pies de página(footers), contenido extra-textual, pero hay un material textual que marca la diferencia para el cerebro humano y el cerebro electrónico: headings tags.

¿Te has dado cuenta que he enumerado y creado un espacio especial para el título de este segmento? Y cuando te desplazaste por primera vez por la página para inspeccionar el contenido, haciendo tu skimming de internauta, ¿no te llamó la atención esta estructura de lista? Pues bien, también llamó la atención de Google, que adora las listas y tiene una fuerte tendencia a llevar este tipo de estructura a los snippets destacados o resultados cero.

Para ayudar a Google a identificar tus listas, utiliza la función de títulos de tu programa de edición de textos o de la interfaz del blog para marcarlas, creando una jerarquía: H1 para el título principal, H2 para los temas generales, H3 para los subtemas, H4 para las listas cortas, etc.

De este modo, organizamos la estructura del contenido a nivel de HTML, mostrando al rastreador que se trata de un texto optimizado y ayudándole a entender la relación entre los intertítulos para ofrecer una respuesta más asertiva al usuario.

¿Es mi texto “escaneable”?

El scanning o escaneo, hermano del concepto de skimming, se refiere a su vez a la escaneabilidad de las palabras.

Más que las formas, conocemos el contenido semántico de las palabras y, gracias a la revolución digital, disponemos del mágico, salvador y sorprendente “Control + F”, que permite buscar rápidamente una palabra dentro de una página.

Y Google también es muy bueno en el escaneo de palabras: aparte de las palabras clave cortas y principales, sabe todo lo que buscamos, y puede crear un buen compendio de palabras clave relacionadas.

  • Y como hemos dicho antes: cuanto más grande sea el campo semántico, mayor será la posibilidad de conquistar las palabras clave.

Además, para optimizar aún más, la experiencia de usuario, puedes -y debes- usar funciones como: negrita, cursiva, subrayado e incluso las letras mayúsculas, todo lo que veas necesario para crear un ambiente agradable y mostrarle caminos resaltados, que indiquen al lector el contenido de esa sección.

Cuanto más fácil sea para el lector encontrar el contenido que está buscando, menos posibilidades habrá de que abandone tu página.

¿Mi texto está cohesionado(relacionado) y bien estructurado?

Bien, ahora que ya has percibido el espíritu de estos elementos, tienes que ser muy franco sobre la calidad gramatical y estructural de tu texto. Evita en lo posible los “muros de texto”, no te excedas de 3 a 5 líneas por párrafo, segmenta bien cada tema, deja respirar a tu texto.

Lo ideal es en lo posible: una estructura limpia . Por lo tanto, no abuses de las imágenes de archivo, cada imagen tiene que ir apoyando con más pistas sobre el contenido, al igual que cada título tiene que ser un óptimo gatillo mental combinada con una perspectiva creativa o mucha objetividad (según sea el caso), pero sin ser demasiado “seco o aburrido”.

Hay una diferencia fundamental entre “Las mejores sombras para usar en fiestas junto a la piscina al son de Shakira”, “Las mejores sombras” y “Las mejores sombras para fiestas”.

La cohesión es importante. Nadie necesita ser: Gabriel García Marquéz en WordPress, pero usar bien la gramática, siempre es una habilidad respetable. Lo que no te impide modular aún más tu comunicación con tu público objetivo, pero sin crear barreras con nuevos públicos potenciales.

La cohesión textual y estructural también es buena para tu relación con Google. Depende del buen uso de los conectivos, la puntuación, las interjecciones y similares para relacionar las palabras clave, el “cómo”, el “cuál”, el “por qué” y otros términos son fundamentales para sus mecanismos.

¿Es mi texto adecuado para la intención de búsqueda del usuario?

Ya hemos hablado aquí en el blog sobre los tipos de palabras clave, y vale la pena consultar ese contenido. Sólo quiero repasar esta parte para recordarte que además del buen uso de la norma gramatical, debes hacer un buen uso de la gramática digital. Quiero decir que es importante anticiparse a las preguntas que hacen los usuarios y evitar chocar con términos muy vagos y transaccionales.

Recuerda que hoy en día, muchos usuarios buscan por voz, así que tenlo en cuenta también, a la hora de estructurar tu lenguaje, términos clave y demás, ¿está bien?

¿Mi texto es agradable?

Lo sé, ya te comenté que lo importante es seguir la norma, pero es necesario también seguir a las palabras clave y que también sigas de cerca al “internet”, a estas alturas debes estar pensando que te estoy dando rodeso, pero la clave: es el equilibrio, la armonía del ying yang, el guacamole y los nachos… eso justamente, es lo que hace un buen contenido, lo que crea oportunidades.

  • Y he insistido desde el principio: el volumen tiene que ver con la cantidad y la calidad de las oportunidades.

Tras el skimming y el scanning inicial, si tu texto pasa el filtro del usuario, éste volverá directamente a la introducción y empezará a leer tu contenido, y si al lenguaje le falta ese “je ne sais quoi” (no sé qué), ese “picantito”, ese “algo extra” en la forma de comunicar, entonces puedes olvidarte: en ocasiones abandonará porque encuentra que tu sitio no es genuino, sólo uno más del montón…

Ahora bien, si tienes un enfoque fresco y divertido, puedes hacer que tu público lea los prospectos de medicamentos y se divierta. O que lea los manuales, este ejemplo es serio, Nintendo logró hacerlo. El estilo es subjetivo pero necesario.

Basado en datos reales

Dicen que un buen artista no revela sus fuentes, y que un buen investigador se apoya en ellas. Aquí he intentado ser un poco de las dos cosas, el ying en el yang y bla bla bla, así que mencionaré uno de los materiales que estudié, pero sólo un poco, elaborado por Business2Community, una de las grandes brújulas del marketing digital, con bastante credibilidad, un post sobre este tema aquí: volumen de palabras en los blogposts.

Entre otras cosas, es mucho más audaz y está más preparado que este joven redactor que le escribe, y lleva a cabo una amplia investigación de las SERPs de resultado cero, estimando su volumen medio.

Pues bien, los resultados dicen que el 66% de ellos tenían entre 2.000 y menos palabras, mientras que el 25% estaban por debajo de las 1.000, pero hace salvedades para los posts de pilar y, sobre todo, para los de rascacielos, que suelen acercarse a las 3.000 palabras.

Digamos que si me esforzara por conseguir una puntuación tradicional de cero, ya habría fracasado gracias a mi hábito de hablar demasiado, pero tal vez esté en el camino de crear un audaz rascacielos. ¿Quién sabe?

Sólo el tiempo y nuestros futuros copywriters de marketing digital llenos de consultas sobre la longitud ideal de sus posts podrán decirlo, y si has llegado hasta aquí: ¡haznoslo saber en los comentarios! ????

El blog de liveSEO está repleto de contenido experto en SEO para que profundices en el tema y generes mucho más valor para tu comercio electrónico y tu blog, ¡seguro que te encantará!

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